El MCER es el Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas. Describe lo que puedes hacer en un idioma en seis niveles, de principiante a avanzado. En Plumera usamos estos niveles para que elijas materiales que encajen con donde estás.
Los seis niveles
| Nivel | En pocas palabras |
|---|---|
| A1 | Puedes manejar frases simples y necesidades básicas del día a día. |
| A2 | Puedes mantener intercambios cortos sobre temas habituales y describir situaciones sencillas. |
| B1 | Puedes desenvolverte en la mayoría de situaciones de viaje y cotidianas, y explicar opiniones de forma simple. |
| B2 | Puedes seguir textos complejos e interactuar con cierta fluidez sobre muchos temas. |
| C1 | Puedes usar el idioma con flexibilidad en la vida social, académica y profesional. |
| C2 | Puedes entender casi todo y expresarte con precisión. |
A y B suelen llamarse niveles de usuario básico e independiente. C es competente. El progreso es gradual. Una etiqueta es una guía, no una nota de examen.
Cómo usa Plumera el MCER
En las páginas del Verbo de la semana, cada artículo apunta a un nivel MCER. Una página A1 se centra en los sentidos y las construcciones que sueles encontrar al principio. Una página de nivel más alto sobre el mismo verbo puede entrar en usos menos frecuentes, modismos y matices de registro.
Puedes quedarte en el nivel que te conviene ahora y volver más adelante al mismo verbo en un nivel más alto.
Lo que el MCER no es
El MCER no mide cuántas palabras sabes. Describe la capacidad comunicativa: lo que puedes entender y hacer. Dos estudiantes en B1 pueden conocer vocabulario distinto y aun así compartir un rango parecido de tareas.
Los exámenes oficiales y los programas escolares pueden asociar cursos a niveles MCER. Las etiquetas de Plumera sirven para elegir contenidos de aprendizaje, no para emitir certificados.
Una forma práctica de elegir nivel
- Empieza por A1 si eres nuevo en el idioma o aún estás construyendo lo básico.
- Elige A2 cuando los intercambios cortos del día a día te resulten manejables.
- Pasa a B1 cuando puedas desenvolverte en la mayoría de situaciones ordinarias sin cambiar de idioma a cada rato.
- Usa B2 y superiores cuando quieras profundidad: matices, modismos y textos más exigentes.
Si una página se te hace dura, baja un nivel. Si se te hace fácil, prueba el siguiente.